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Mis villanos favoritos: No muertos

Bueno, debido a la baja técnica de Dios hasta nuevo aviso (aproximadamente unos cuatro o cinco días que le quedan de exámenes) he decidido aprovechar su ausencia para apoderarme de su sección y hablar de algunos de mis villanos favoritos, supongo que ahora tendré que darle permiso para que él hable de sus raza favorita... si nos descuidamos serán de nuevo los orcos. 

Hablaremos hoy de los No Muertos. Sin embargo voy a hacer una distinción, no voy a hablar de vampiros, creo que los pobres ya han dejado de poder considerarse No Muertos de manera genérica y necesitar un tema propio tanto para criticarlos como para alabarlos, según nos de. 

¿Qué tienen los No Muertos para ser uno de mis villanos favoritos? Es bien sencillo, si nos centramos en los más comunes tenemos a los zombies y esqueletos (no voy a entrar en tipos más específicos puesto que muchos entran en el campo de juegos determinados y no es tan genérico). Son muchos, o al menos lo son por regla general, esa es una de sus cualidades más importantes siempre serán muchos más que los personajes por lo que compensan su falta de características o habilidades puesto que cuentan con la abrumadora superioridad numérica. Así en juegos como Warhammer Fantasy  donde la superioridad numérica en un combate otorga bonificadores ven su peligrosidad aumentada pudiendo acabar con grupos de héroes curtidos. Por regla general en la mayoría de sistemas son inmunes a golpes críticos, envenenamientos y efectos mentales de todo tipo por lo que acortan el arsenal de personajes como pícaros, magos o clérigos (si no es Dungeon claro puesto que ahí los clérigos tienen la de ganar) haciendo necesario que los personajes sean capaces de cuidar a los que han quedado inutilizados o mermados ante la amenaza.

Pero sin duda lo que más me gusta para usar No Muertos en mi campaña es el trasfondo, por regla general soy reticente a usar estos enemigos en determinados sistemas o tipos de campaña. Por ejemplo no me gustan demasiado en D&D porque considero que los clérigos descompensan enormemente los enfrentamientos contra ellos, a no ser que hablemos de No Muertos más "dopados" y de niveles altos, pero nos estamos centrando en lo básico, zombies y esqueletos. En otros sistemas medievales sí los uso como en el anteriormente comentado Warhammer o por ejemplo en La llamada de Cthulhu en el caso de los zombies donde sí he hecho que mis investigadores se enfrenten a alguno de estos No Muertos. Pero sin lugar a dudas donde más me gustan estos enemigos es en, como no podía ser de otra forma, "Zombies: All flesh must be eaten" juego que es de mis favoritos y de los primeros que tuve en mi poder y matee.

Son el enemigo perfecto, no descansan, no necesitan parar para nada y solo se detendrán para darse un festín con los muertos, en escenarios de una pandemia total estarán por todas partes y será imposible huir de ellos todo lo que se haga en partida será tan solo para mantenerse con vida unos días más. Esa presión es la que busco para mis personajes, personas normales que se enfrentan a horrores innombrables e interminables tan solo para rascar unas horas más de vida. El agobio que da una horda de zombies es apenas alcanzable por otros enemigos, si a eso le sumamos la fuerza sentimental y dramática del hecho de que anteriormente eran personas normales y corrientes tenemos un cóctel perfecto para partidas muy interpretativas en un mundo de horror personal. 

Los zombies o esqueletos son también una buena forma de convertir partidas en una escabechina de muerte y destrucción sin aumentar el mal rollo que pudiera ocasionar el eliminar a decenas de enemigos sin ningún problema, considerando que están muertos de antes los personajes perderán ese temor o moralina que les impedía hacer determinadas cosas, eso nos permite como Máster ver hasta donde pueden llegar nuestros personajes para eliminar a un enemigo. Os aseguro que he visto cosas impresionantes.

Los No Muertos están por todas partes y prácticamente todo sistema con algún toque de fantasía o incluso innovaciones técnicas tiene a estas criaturas como enemigos. Nos permitirán crear partidas con focos diferentes tales como Survival-horror en el caso por ejemplo de Zombie o quizás partidas con un toque más siniestros "La llamada de Cthulhu" u otorgando a algún juego medieval, e incluso Dungon añadiendo algunos enemigos de mayor nivel para evitar la destructiva Expulsión de muertos vivientes o quizás prohibiendo a los clérigos... una cruzada contra los No Muertos teniendo a los dioses dando la espalda a sus más devotos servidores... podría ser una buena idea. Incluso usando el juego "The army of Darkness" del que ya os hable aquí podemos hacer algunas partidas muy cómicas si sabemos plasmar el espíritu de la película. 

Os animo a todos a probar estos enemigos, seguro que podréis sacar mucho jugo a estos sacos de carne podrida y huesos apenas sujetos por tendones que vagan eternamente en busca de alimento... haced la prueba. 


Mis villanos favoritos: Orcos


Segunda parte de nuestra aclamada saga. Esta vez le toca el turno a nuestros amigos pielesverdes.


Los orcos, como todos los seres de la mitología popular, tienen diferentes paradigmas según el area geográfica o el autor que estemos considerando. Podemos ver desde el clásico maleante de D&D, hasta el avatar de la violencia de Warhammer o el ser inteligente y maduro del Orkworld de John Wick.

Hay muchos tipos de orcos diferentes, lo que te da mas facilidades para hacer los villanos a tu medida. Los orcos de tu mundo pueden ser mas tribales/chamanicos, o ciborgs, o viven en catacumbas, o alaban a un elemental de fuego o…


Puedes hacer lo que quieras y eso es una de las cosas que mas me gustan. Todo lo que tienes que saber es que los orcos son violentos y maliciosos. Son el villano mas clásico. Todos hemos matado orcos a niveles bajos hasta transformarnos en poderosos guerreros. Esas cosas nunca se olvidan, pero yo siempre he defendido que se puede llevar esto un paso mas allá y hacer una campaña basada en estos enemigos. Hace poco narré una crónica de ello. Orcos haciendo pactos demoniacos. Desde pequeñitos hasta niveles épicos.

Además es que los orcos son fácilmente combinables. No tienen por que ser racistas (aunque podrían). Puedes mezclarlos con otros villanos fácilmente, de hecho en muchas ambientaciones ya aparecen convivir con otras razas como goblins, trolls, gigantes…


Personalmente mis orcos favoritos son los de Warhammer 40.000 que no son mas que una evolución de los de WFB de toda la vida. Estos a su vez son la influencia principal para los orcos de Warcraft.

Estos orkos son seres violentos por naturaleza, no lo pueden evitar, lo llevan en su ADN. Les gusta la violencia y la necesitan. Si una tribu de orkos pasa un tiempo aislada sin contacto con enemigos acabará por destruirse en una gran lucha interna. No pueden pasar tiempo sin pelear. De hecho prácticamente no hacen otra cosa. Estos orkos son asexuales y nacen de esporas que van soltando los demás por la piel. Nacen ya completamente crecidos. No necesitan un periodo de aprendizaje, de hecho son la única raza de la galaxia capaz de transmitir conocimiento en su ADN. De modo que un orko está plenamente capacitado para hacer la guerra y llevar la destrucción a sus enemigos desde el momento en que nacen. Nada de estúpida vida social. ¡Son enemigos, no necesitan hablar!


Aparte, por su peculiar forma de reproducirse son tremendamente numerosos, lo que contribuye a aumentar la diversión. No necesitan alimentarse puesto que hacen la fotosíntesis por la piel (de ahí el verde) pero pueden hacerlo, de hecho, se sabe que obligan a los gretching ha fabricar cerveza de hongo.

Estos orkos tienen el salvajismo, ese toque bárbaro y animal que tanto me gusta. Pero tienen variedad. Hay chamanes, mecánicos, nobles, jinetes de jabalí, de lobo, esclavistas… No te vas a aburrir por hacer una campaña centrada en estos enemigos.


En cualquier otra ambientación los orcos pueden ser algo mas humanos, con sentimientos y empatía. Sobre todo si quieres darle carisma como villano. Aunque yo para eso suelo usar un portavoz. Cojo a alguien para dar discursos y hablar con los héroes, de modo que esté por encima de sus congéneres animales. Son fantásticos esbirros. (*cof* *cof* LOTR *cof* *cof*)

Pueden tener esa conexión con un lado mas natural o primitivo, vivir en los bosques, o lo que sea. Son verdaderamente maleables. Me encantan.

En conclusión, pon un orco en tu vida.

¡Que rueden los dados!

Mis villanos favoritos: los nazis.


Saludos, lectores. Lamento haber estado ausente tanto tiempo. Estuve toda la semana trabajando en una entrada que se me borró sin razón aparente, por lo que acabé desesperado. Tirar una semana de trabajo a la basura no sienta bien a nadie. Además se junta con que los exámenes en mi facultad están a la vuelta de la esquina y cada vez tengo menos tiempo. En cualquier caso aquí va una nueva entrada que creo que os gustará.

Voy a inaugurar esta serie llamada mis villanos favoritos (plagio inspiración de “Con D de dados”) con el antagonista colectivo favorito por excelencia: los nazis.


El estudio del nacionalsocialismo resulta un tema de lo más apasionante. Estoy cursando la carrera en economía y la carrera en ciencias políticas por lo que un fenómeno como el surgimiento del fascismo alemán en el período de entreguerras me resulta de lo más apasionante. Es uno de los ejemplos más claros de la historia reciente de cómo la economía puede influir en la política y esta en las ideas de la sociedad. El tema es un desafío intelectual en toda regla, y es por eso por lo que me atrae y me resulta interesante. No quisiera llevar a confusión a nadie cuando hablo de lo que me encantan los nazis. No defiendo sus por su postura ni lo que hicieron, no me gustan los movimientos totalitarios ni de la izquierda ni de la derecha. En política me considero un liberal.  Simplemente los encuentro un campo de estudio interesante y un recurso narrativo magistral.

Una vez aclarado esto continuamos.


El auge del nacionalsocialismo en Alemania está provocado por la terrible crisis económica en la que estaba sumido el país. Fruto del contexto internacional y de la mala gestión de la derrota en la Primera Guerra Mundial. La crisis llegó a tal punto que la población estalló y simplemente ensalzó a cualquiera que pudiera librarlos de ella. Pero los nazis y el movimiento nacionalsocialista existía anteriormente de esto, no estamos hablando únicamente de un partido político hablamos de un conglomerado ideológico previo a la crisis de los años 30 surgido en unas sociedades secretas intelectuales y elitistas en la Alemania de principios del siglo XX. De estas sociedades, en particular de la llamada sociedad de Thule, surgió un conglomerado de mitos y disparatadas teorías esotéricas (algunas con marcado carácter racista) que justificaban ideológicamente el programa del partido nazi. Estos grupos intelectuales alemanes eran prácticamente sectas donde se renegaba abiertamente de las ideas científicas aceptadas en el momento para dar una versión infantil y fantasiosa de la creación del mundo y de la historia.

El ideario de Hitler y los suyos está claramente influido por este tipo de sociedades, pero aún más por el fascismo italiano. No debemos olvidar que el fascismo como movimiento político surgió en Italia y no en Alemania. Los nazis tomaron gran cantidad de ideas y formas organizativas directamente de las obras de Mussolini, pero desde mi punto de vista, llevaron éstas a su máximo esplendor.


Con esta breve introducción ya tenemos alguno de los elementos más útiles de los nazis como antagonistas en nuestra partidos cerró. Tenemos la versión ocultista. Puede venir muy bien para juegos como La Llamadade Cthulhu, Hollow Earth Expedition, o cualquiera del género pulp más clásico. Incluso me atrevería con una campaña de Mundo de Tinieblas. Cualquier historia de exploración o de búsqueda de artefactos antiguos se presta a que los nazis la hayan intentado a la vez que los protagonistas.

Pero hay otra vertiente interesante de los nazis además de la esotérica: la opresiva. Si por algo se caracteriza el fascismo es por cohibir la libertad de pensamiento de sus ciudadanos y su libertad de actuación. Es el estado y no el individuo el que toma el protagonismo de la sociedad. ¿Cuántas películas hemos dicho sobre estados opresores y grandes liberadores que salvan a todo el pueblo? Tenemos desde la historia del Che, hasta la película Equilibrium. Supongo que todos estaré familiarizados con las distopías clásicas como 1984 o Un Mundo Feliz. El antagonista en todas ellas es un estado fascista genérico que oprime a la población. ¿Y por qué no nazis? Éstos son una referencia mucho más clara para la mente del jugador, facilitamos la inversión en la ambientación ya que todos conocerán aproximadamente la naturaleza del sujeto antagonista.


Como hemos visto hay elementos interesantes en el nazismo para usarlo como antagonistas nuestras historias, pero no debemos limitarnos a la realidad histórica, el nazismo es mucho más que eso. El nazismo genera un sentimiento de antipatía y repulsa en la mayoría de las personas, lo que incluye a nuestros jugadores. Éste puede ser una poderosa arma a nuestro favor. Recuerdo que Gurpegui me contó una historia sobre cómo el director de StarshipTroopers  pidió a los técnicos que crearan los alienígenas lo más amorfos y repugnantes posibles, de modo que él pudiera matar en la pantalla tantos como quisiera y el espectador no sintiera nada. Los nazis pueden servirnos para eso a nosotros. Son como orcos pero mucho más serios. Es nuestro modo de recurrir al maniqueísmo sin parecer infantiles.

Quizá es por esto por lo que me encanta trasladar la idea de nazi a otros universos, o simplemente a otros contextos. No tenemos por qué el limitarnos a la Alemania del período de entreguerras para contar nuestras aventuras. Hay toneladas de ejemplos de regímenes fascistas en la fantasía y ciencia ficción popular. No tienes más que apropiarte de determinadas iconografías fascistas y rituales sociales, para caracterizar a tus villanos de un modo francamente atrayente. No hace falta conocerme demasiado para percatarse que uno de mis regímenes fascistas favoritos es el Imperio del Hombre en Warhammer40.000.

¡Nazis Zombis! ¿Por que no?
Crea tu propio régimen fascista no es nada complicado, y añade un toque de color muy interesante a los escenarios de campaña estilo sandbox. Esto se debe a que una de las características principales del fascismo es su carácter expansionista. No hay nada que haga más interesante la situación geopolítica de tu universo fantástico que una poderosa nación tratando de absorber a todas las demás.

Pero no hay por qué limitarnos a esto. Podemos partir del mundo real y llegar a algo mucho más imaginativo e interesante. Tenemos un poderoso recurso creativo: la ucronía. Una ucronía es una historia sobre el mundo real en un nuevo presente distinto al que nos encontramos. En algún momento del pasado la historia no se produjo como la conocemos y eso alteró todos los sucesos futuros. Quizá sin usar un nombre técnico, pero este tipo de historias son muy usadas. Cada vez que nos preguntamos ¿qué hubiera pasado si el eje ganara la Segunda Guerra Mundial? ¿Y si la Unión Soviética no hubiera fracasado? ¿Y si los nazis se hubieran escondido en la cara oculta de la luna durante 70 años?


Podemos sacar a los nazis de contexto e introducirnos donde queramos. ¿Una invasión desde una dimensión alternativa donde los nazis controlan el mundo? Sólo hace falta echarle algo de imaginación para sacar a relucir los miles de usos de este poderoso recurso narrativo. Espero que consigáis sacarle partido.

No quisiera acabar la entrada sin dejar de recomendar unos cuantos libros para quien esté interesado en la materia. Yo soy un estudioso aficionado, por lo que no quiero decir que esta bibliografía pueda ser la mejor o pueda ser el paradigma del análisis historiográfico o politológico. Son simplemente las obras que a mí me han parecido más relevantes:

  • La economía de la destrucción. Esta es una de las primeras obras que leí sobre el tema y de las que más me interesó. Se tiene que gustar la economía para disfrutar de este libro, pero no requiere conocimientos avanzados ni matemáticas ni nada parecido, cualquiera puede entenderlo.
  • La dictadura alemana. De Kart Bracher. Este es, para muchos, EL libro. Lo tiene todo. Es un gran manual de ciencias políticas en dos tomos. Lamento decir que no lo he terminado de leer por que no lo tengo y dependo de la biblioteca de mi ciudad. Pero sin lugar a dudas es toda una gozada.
  • El tercer Reich. Michael Burleigh. Algo más breve que el anterior pero verdaderamente muy interesante. Hace hincapié en el concepto de “religión política” que tan importante es en el ideario nacionalsocialista.


De momento eso es todo.

¡Que rueden los dados!

ACTUALIZACIÓN:  En realidad la inspiración para esta entrada era de http://sacodedados.com. Entre dados queda la cosa. De todos modos bichead ambos blogs que están muy bien.